junio 28, 2008

No compre cunas, ¡compre camarotes!


Necesito una cama nueva y por eso he recorrido todos y cada uno de los departamentos y tiendas de mueblería del mundo. Hoy mientras caminaba por el "mall del mueble" del persa Bío-Bío, vi muchas cunas y descubrí que los precios de estas camitas con barrotes no es bajo, para nada. Como mi mente es muy ágil para pensar estupideces, inmediatamente concluí que comprar una cuna es una pésima inversión. ¿La razón?, los bebés sólo usan las cunas como máximo hasta los dos años, y luego, ¿que se hace con la cuna?. Claro, se puede guardar para el próximo hijo, pero ¿y si el primero fue niño y tenía una cuna celeste y después viene una niña?, o ¿y si no vienen más hijos?... hasta ahí llegó la cuna, fue una pérdida de dinero. Y no hay que intentar venderla, porque nadie querrá algo usado, todo cochino y hasta vomitado por un bebé ajeno... bueno, a excepción de un familiar muy cercano, pero vendérsela a el sería un muy mal gesto. Más encima hay que comprarle una cama al ex-bebé, más gastos. En cambio si ahora me compro una cama, la usaré hasta que tenga mi propia casa súper lujosa y me compre una cama nueva, y para eso quedan hartos años.
Después de todo este razonamiento de mierda concluí que compraré un camarote si es que alguna vez tengo un hijo, así tengo previsto por si llega otro después. Y más encima lo haré dormir arriba, para que se caiga, y así me ahorro lo que pagaría en ropa, comida, jardín, colegio y universidad.

(Llegué a la tercera entrada, si escribo una cuarta hago carrete...no, mentira)

2 comentarios:

séa dijo...

notable weona.

Anónimo dijo...

FOME